Crappy vs. Snappy

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¿Por qué contratar a un profesional si sabes hacerlo tú? Eso es lo que el fotógrafo James Hodgins ha querido demostrar a sus clientes: por qué es mejor contratar a un profesional que hacerlo uno mismo. Y de eso va la colección Crappy vs. Snappy, de pedir a los clientes que sacaran sus propias fotografías y compararlas con las que sacaba él. Evidentemente, el resultado de unos y otro no tiene punto de comparación.snapshot6Los que trabajamos en publicidad hemos pasado más de una vez por esa pregunta, sobre todo cuando te vienen los cambios de un cliente que supuestamente sabe mejor que el copy cómo escribir el titular y mejor que el director de arte cómo se diseña la pieza. En esos momentos, miras a la persona de cuentas que te está pasando los cambios y se lo preguntas: “¿Y este señor por qué contrata una agencia de publicidad? Si él sabe hacerlo mejor, que lo haga y se ahorra una pasta”.

La justificación que te da el cliente es que nadie mejor que él conoce su producto. Sí, ¿pero acaso nadie mejor que el cliente sabe venderlo? Porque aquí de lo que hablamos no es de saber escribir (ya sabemos que todo el mundo sabe) o de saber diseñar (que el Photoshop también se aprende). De lo que hablamos es de profesionalidad y eso es por lo que el cliente está pagando.

Si hiciéramos el experimento de Hodgins en una agencia de publicidad, le pediríamos al cliente que planteara su propio anuncio y le saldría algo así:

Y la agencia, por ejemplo, propondría esto:

El segundo es un buen anuncio. Y el primero, un briefing grabado en vídeo. Por eso es mejor contratar a un profesional aunque creas que sabes hacerlo tú mismo.

 

 

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